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Presentado en el GESTAL Swine Summit 2025, Thomas Sønderby Bruun exploró uno de los mayores desafíos de la producción porcina moderna: cómo alimentar eficientemente a las cerdas hiperprolíficas sin sacrificar la longevidad, la supervivencia de los lechones ni el desempeño reproductivo. Su trabajo en SEGES Innovation ha contribuido a moldear gran parte del conocimiento actual sobre la nutrición y el manejo de cerdas en sistemas hiperprolíficos.

A medida que el tamaño de las camadas sigue aumentando, los productores enfrentan una nueva realidad: más lechones por camada no se traduce automáticamente en más lechones destetados. En muchos casos, esto aumenta la mortalidad previa al destete, incrementa el estrés metabólico de la cerda y complica considerablemente el manejo de la alimentación. La pregunta ya no es simplemente cómo maximizar el tamaño de la camada, sino cómo apoyar a la cerda detrás de esa camada.
¿Qué es una cerda hiperprolífica?
Una cerda hiperprolífica puede definirse como aquella que pare más lechones de los pezones funcionales que posee, lo que significa que no puede amamantar a todos los lechones sin intervención. Esta definición se alinea con investigaciones más amplias sobre el manejo de camadas grandes, incluido el trabajo de Thomas Sønderby Bruun sobre estrategias de cerdas nodrizas y sistemas de supervivencia de lechones.
Este cambio hacia camadas más grandes ha ocurrido rápidamente. Los datos de producción daneses muestran que el número total de lechones nacidos por camada pasó de menos de 12 por cerda en 1992 a más de 20 en la actualidad, mientras que el número de lechones destetados creció más lentamente, lo que indica un aumento en la mortalidad previa al destete.

A medida que el tamaño de las camadas se ha expandido, las exigencias biológicas sobre la cerda han cambiado drásticamente. Las camadas más grandes traen consigo una serie de desafíos:
- Mayores requerimientos nutricionales generales
- Menor disponibilidad de calostro por lechón
- Mayor movilización de reservas corporales
- Mayor dependencia de cerdas nodrizas
- Mayor riesgo de desgaste de la cerda a lo largo de varios partos
A medida que las camadas más grandes ejercen mayor presión tanto sobre la fisiología de la cerda como sobre la viabilidad de los lechones, estos desafíos hacen que la estrategia de alimentación sea más crítica que nunca.
¿Una mayor alimentación durante la gestación mejora los resultados en los lechones?
Uno de los hallazgos clave del trabajo de Bruun es que aumentar la alimentación o los niveles de lisina durante la gestación no mejora de manera consistente el peso de los lechones al nacer. Su investigación publicada sobre el desarrollo fetal y placentario en la gestación temprana ayuda a explicar por qué la distribución de nutrientes en esta etapa es más compleja que simplemente aumentar la ración.
En varios estudios daneses, los investigadores encontraron que:
- Las cerdas más pesadas produjeron camadas más grandes, pero no más lechones destetados
- Una mayor lisina durante la gestación no mostró mejoras en el total de nacidos ni en el peso al nacer de los lechones
- La alimentación reforzada al final de la gestación ("bump feeding") aumentó el peso corporal de la cerda, pero no el peso al nacer de los lechones
Estos hallazgos cuestionan una suposición común en la nutrición porcina. Con frecuencia, una mayor alimentación mejora la ganancia de peso materna en lugar del crecimiento fetal. Esta distinción es importante porque las cerdas más pesadas cuestan más mantener sin necesariamente mejorar los resultados en los lechones.
Por qué las curvas de alimentación estables pueden ser más eficientes
Los programas tradicionales de gestación suelen enfocarse en restaurar rápidamente la condición corporal para luego restringir la alimentación más adelante. Bruun cuestionó esta estrategia, presentando investigaciones que sugieren que las curvas de alimentación más estables pueden funcionar igual de bien, o incluso mejor, que los picos de alimentación agresivos.
En un ensayo:
- Una curva estable de 2.8 kg/día produjo lechones ligeramente más pesados
- Una curva reforzada que alcanzó 3.4 kg/día añadió 6 kg al peso corporal de la cerda
- El peso al nacer de los lechones no mejoró
Esto sugiere que la cerda prioriza naturalmente el crecimiento fetal, incluso con patrones de consumo más estables. Como han demostrado las investigaciones de Bruun sobre la gestación, la sobrealimentación durante esta etapa puede aumentar los costos de mantenimiento de la cerda sin incrementar la producción.
Por qué el período de transición importa más de lo que la mayoría de los productores piensa
Los días inmediatamente anteriores al parto pueden ser una de las ventanas de alimentación más pasadas por alto en el manejo de cerdas. Bruun destacó investigaciones que muestran que las cerdas que parieron dentro de las tres horas posteriores a su última comida tuvieron duraciones de parto más cortas, lo que refuerza la importancia del momento de la alimentación.
Esto se basa en investigaciones publicadas sobre la alimentación de transición realizadas por la Universidad de Aarhus y SEGES Innovation, donde Bruun y sus colegas examinaron cómo las estrategias de alimentación en la última semana de gestación influyen en el desempeño del parto y los resultados de la lactancia temprana.
Hallazgos adicionales mostraron que alimentar con 3.7 a 4.0 kg/día desde el día 108 hasta el parto:
- ✓ Acortó la duración del parto
- ✓ Redujo la necesidad de asistencia manual en el parto
- ✓ Se asoció con menores tasas de mortinatalidad
Aquí es donde la alimentación de precisión se vuelve especialmente valiosa. En lugar de tratar el período de transición como una simple extensión de la dieta de gestación, los productores podrían necesitar una estrategia distinta para apoyar el desempeño del parto y el inicio de la lactancia.
Lactancia: empujar o tirar
Uno de los conceptos más prácticos de la presentación fue el modelo "push and pull" (empujar y tirar) desarrollado por el Dr. Peter Theil, que ayuda a explicar cómo responde el desempeño de la lactancia a la alimentación.
El modelo funciona de dos maneras:
Push (empujar): en cerdas subalimentadas, aumentar la alimentación mejora la producción de leche
Pull (tirar): en cerdas bien alimentadas, la demanda de los lechones impulsa el consumo y la producción de leche

Los datos de Bruun respaldaron fuertemente el modelo "pull" en granjas bien manejadas. Esto concuerda con estudios previos sobre lactancia coescritos por Bruun, que muestran que las cerdas de alta producción a menudo combinan un mayor consumo de alimento con una mayor movilización de reservas corporales.
Sus hallazgos mostraron que:
- Las camadas más grandes aumentaron la pérdida de peso de la cerda entre 5 y 6 kg
- La alimentación adicional ayudó a compensar esa pérdida de peso
- La alimentación adicional no mejoró significativamente la ganancia de la camada
Esto significa que alimentar más no siempre produce más. En muchos casos, el alimento adicional se utiliza para preservar la condición corporal de la cerda, lo cual resulta crítico para la longevidad y el desempeño reproductivo futuro.
El verdadero riesgo: mortalidad y longevidad de la cerda
Bruun identificó la mortalidad de cerdas como su mayor preocupación, ya que Dinamarca reportó una tasa de mortalidad de cerdas del 16.4% en el año más reciente.
Al mismo tiempo, varias tendencias continúan intensificando la presión sobre las cerdas modernas:
- La genética hiperprolífica sigue impulsando el tamaño de las camadas al alza
- La mortalidad previa al destete se mantiene persistentemente alta
- La selección por eficiencia alimenticia puede debilitar la robustez de la cerda
En conjunto, estas tendencias crean un desequilibrio peligroso. Si el progreso genético se enfoca únicamente en el tamaño de la camada, la cerda podría volverse biológicamente insostenible. Esta preocupación se refleja en el conjunto más amplio del trabajo de Bruun, que señala constantemente la necesidad de equilibrar la eficiencia productiva con la resiliencia de la cerda.
El futuro de los sistemas hiperprolíficos depende de encontrar el equilibrio adecuado entre:
- Producción
- Condición corporal
- Capacidad de recuperación
- Longevidad
- Supervivencia de los lechones
Qué significa esto para la alimentación de precisión
La principal conclusión de esta sesión es simple: el manejo de cerdas hiperprolíficas no puede depender de una sola curva de alimentación para todas las cerdas.
Cada cerda tiene necesidades diferentes según:
- Paridad
- Condición corporal
- Historial de recuperación
- Tamaño de la camada
- Etapa de gestación
La conclusión de Bruun apunta hacia estrategias nutricionales más individualizadas, entre ellas:
- Dietas separadas para el inicio de la gestación
- Dietas de transición exclusivas
- Curvas de alimentación más estables durante la gestación
- Dietas de recuperación específicas tras grandes pérdidas en la lactancia

Los sistemas de alimentación de precisión hacen esto posible al permitir que los productores ajusten el consumo según la condición real de cada cerda, y no la de la cerda promedio de la granja. A medida que la genética hiperprolífica sigue aumentando el tamaño de las camadas, el futuro de la alimentación de cerdas dependerá menos de curvas estandarizadas y más de un manejo adaptativo basado en datos.
Consultar el resumen
Bruun, T. S. (2024). Management and future of hyperprolific sows. In Proceedings of the 27th International Pig Veterinary Society Congress (IPVS) and 15th European Symposium of Porcine Health Management (ESPHM). Leipzig, Germany, 4–7 June 2024. Proceedings_IPVS&ESPHM2024.pdf